11-04-2017
Uno de los trabajadores suspendidos denunció que fueron reemplazados por personas que no tienen experiencia y que está en riesgo la seguridad operacional. Fue una decisión del Ministerio de Defensa Uno de los supervisores de la torre de control del Aeropuerto de Río Cuarto, Pablo Irusta, denunció que desde el 31 de marzo pasado tanto él como su compañero fueron desplazados de sus lugares de trabajo, pese a que cuentan con más de 20 años de experiencia. El también delegado de ATE (Asociación de Trabajadores del Estado) señaló a PUNTAL que fueron reemplazados por dos jóvenes que “no tienen la experiencia” necesaria para garantizar la seguridad operacional.
“Nosotros pertenecemos a la Anac (Administración Nacional de Aviación Civil) y, por una decisión del Ministerio de Defensa de la Nación, el servicio de control empezó a ser prestado por el personal de la Fuerza Aérea que está comisionado en la Dirección Nacional de Control de Tránsito Aéreo (DNCTA), que depende del mencionado ministerio. Habitualmente, para trabajar en un puesto de estas características, el personal tiene que hacer un curso, después debe acudir a la torre para recibir una capacitación en el lugar, para luego conocer con exactitud la zona en la que operará. Una de las personas que nos reemplazó tiene sólo 7 meses de antigüedad y encima tiene que instruir a los que están ingresando. Por lo tanto, creemos que la seguridad operacional (para el despegue y el aterrizaje de aviones) está al límite; muy vulnerada”, explicó Irusta.
De acuerdo con el testimonio del delegado gremial, los parámetros básicos para garantizar las condiciones de funcionamiento están dadas por la Organización de Aviación Civil Internacional (Oaci). En ese marco, la entidad plantea que, para que un operador pueda ser instructor, debe tener un mínimo de 2 años de trabajo ininterrumpido en la zona en que la fue asignado. Se trata de un requisito fundamental que no se estaría cumpliendo.
“La reglamentación plantea que hay dos controladores en la torre. Hoy hay una sola persona, porque la segunda recién se está capacitando. Ese no es un dato menor porque si uno se descompone o necesita ir al baño no tiene quién lo reemplace”, advirtió.
Irusta comentó que la actividad en el Aeropuerto de Río Cuarto se incrementó considerablemente a partir del regreso de los vuelos comerciales de Aerolíneas Argentinas, en septiembre de 2016. Sin embargo, aclaró que las operaciones no se limitan únicamente a este tipo de conexiones.
“Hay aviones privados, vuelos sanitarios y humanitarios. Además, seguramente empezará a operar una nueva línea comercial low cost (bajo costo). La verdad es que no se entiende la política del Estado. Por un lado, quieren que la aviación avance pero, por el otro, plantean recursos mínimos”, agregó.
Futuro
El controlador aseguró que necesitan que la Anac los reubique dentro del Ministerio de Defensa para seguir trabajando en algún puesto del rubro que conocen.
“Desde el primero de abril estamos con una licencia extraordinaria por 60 días. Si no logramos que nos reubiquen, la Anac nos pasará al Ministerio de Modernización y de ahí saldremos despedidos. Somos dos operarios de la torre de control. También hay un compañero que cumple tareas técnicas y otro que está en el sector de comunicación. Es decir, en total, dentro del Aeropuerto de Río Cuarto, somos cuatro las personas que estamos en estas condiciones”, aseveró Irusta.
-¿Qué tareas desempeñan en la torre de control?
-Nosotros somos los que nos comunicamos con los pilotos una vez que los aviones entran a la zona de control. Nuestra zona de control es de 60 kilómetros a la redonda del aeropuerto, a 24.500 pies (7.467 metros). Los pilotos nos llaman para recibir nuestras instrucciones para un arribo, despegue o cualquier otro tipo de necesidad que pueda aparecer (información sobre el estado de los aeródromos de la zona).
-¿Puede haber situaciones de emergencia?
-Sí, por supuesto. Para eso estamos preparados nosotros. Tenemos instrucción para actuar ante un incidente o accidente, dentro o fuera del aeropuerto. El objetivo es ayudar al piloto para que llegue a salvo.
-¿En qué horarios funciona el aeropuerto?
-De 6 a 12 horas y de 20 a 24 horas. Ese horario se redujo desde que nosotros nos fuimos. Por suerte, hasta ahora, no ha pasado nada.
Fuente: Diario Puntal